El afuera.

Ventura, Chus Oliva, Dunya Hirschter Plaza de los Fueros nº 8, Huesca 1 - 30 NOVIEMBRE

”El afuera” reúne tres artistas outsider en una muestra espontánea con obras traídas de Barcelona, Madrid y Granada. Un recorrido puro, bruto y salvaje por los móviles de maderas, tela y punto de Chus Oliva, los inquietantes collages de Ventura y los finos bordados de Dunya Hirschter, quien llegó a tejer sus gafas, libros y hasta su propio Corán.

Ventura

Fernando Ventura es un dibujante y escritor autodidacta que trabaja en los márgenes del sistema social y económico occidental. A mediados de los años noventa orientó su vena creativa en grupos musicales vinculados a la filosofía punk y a posiciones anarquistas. En la actualidad ha interiorizado el dibujo como herramienta de crítica y conocimiento para intentar entender el caos en el que nos movemos. Después de sus primeros trabajos a boli ha experimentado con carboncillo, contés, pasteles y acuarela. Hoy su trabajo se vende a medida que lo produce y expone en galerías alrededor de todo España. Su trabajo es discontinuo, pero permanente.

Ahora prefiero el collage, no sufro como con el dibujo, me dice. A lo mejor es porque en el dibujo estás tú solo.

Chus Oliva

Artista madrileña con amplia trayectoria artística.
Su obra ha sido expuesta en galerías y salas de Madrid y Barcelona. Chus realiza su obra dentro del marco que le ofrece SusoEspai en Barcelona, asociación que aproxima los museos de arte al ámbito de la salud mental, trabajando con Museo Nacional de Arte de Cataluña, la fundación Joan Miró y la fundación Antoni Tàpies.

Dunya Hirschter

Dunja Koprolčec nació el 18 de marzo de 1954 en Croacia y en 1975 pasó a ser la cabecilla del grupo Globe Teatre, referente del teatro experimental balcánico cuya influencia perdura en nuestros días.
Dunya era una mujer fuerte, valiente e idealista, que empujaba el arte hasta el límite, hasta fusionarlo con la vida.
En un viaje a Marruecos, a Tánger (destino de hippies y artistas) Dunya se convirtió al islam y se enamoró de un hombre que finalmente la rechazó.
Este acontecimiento marcó el punto de inflexión entre las dos Dunyas, la Dunya artista y la Dunya que terminaría convirtiéndose en vagabunda.
La obra de Dunya se compone esencialmente de collages y de prendas y accesorios intervenidos.
Mención aparte merece lo que podría ser su pieza central, el Corán que utilizaba a diario.
Dunya no podía dejar de emplear el arte como su principal medio para expresar sus sentimientos. Es posible que mediante la ropa embellecida por ella quisiera proclamar su singularidad y protegerse de su propio lado trastornado y de las miradas incomprensivas de los demás.